21.7.15

Con tus propias manos / Espai 13 - Fundación Miró / Barcelona, España 2014-2015

Con tus propias manos (Fundación Miró, 2014-15), aparentemente no partía directamente del butoh, pero tuvo naturalmente su influencia. El cuerpo como un molde (noción de butoh) que se llena de ideas e imágenes que detonan movimiento, mismo que genera nuevas imágenes, ya sean nuestras o que vienen de otros o del exterior, me llevó a la idea de pensar en la exposición como ese cuerpo-molde que puede ser llenado de ideas del público, que los lleva a moverse y tocar, sin que una única temática protagónica permee la lectura espontánea y totalmente abierta de una muestra. El cuerpo de esta propuesta estuvo formado a partir de la historia de una vida, la vida de una persona a quien conozco. Pero esta fuente no se menciona, sirve de centro gravitatorio para la generación de formas e imágenes evocadoras. El espacio y los objetos brindan la posibilidad del descubrimiento en varios niveles (individual y colectivo, formal, narrativo). Estaba la idea de la “aparición” de los objetos, de lo dado y lo recibido, pues el público se transmitía de un lado a otro de un muro o membrana (ver las imágenes), aquellas unidades de sentido. Algunas ideas centrales fueron: 
-poder pasar algo de mano en mano
-tener una percepción táctil de los objetos
-confiar en el público
-dar un espacio para la empatía, la resonancia pero también para el extrañamiento
-la posibilidad de ocupar las ideas de otros, hacerlas nuestras como una manera de aprender.
-la dispersión y metamorfosis de una idea en la mente de un grupo de personas: el sentido en transición.
-crear algo desarticulado que el público articula dando pie a lo inesperado. 
-que la organización de los objetos cambia pero el sentido de base sobrevive como vestigio.
-la exposición cobra completa vida cuando es usada y lleva a pensar en los límites de la participación, en la relación entre público e institución. 

En una visita grupal, un joven preguntó algo como: ¿puedo llevarme algo, quemarlo o romperlo? De hecho, varios jóvenes sí se llevaron una pieza, la hicieron pasear por sus casas y escuela, algunos otros sumaron objetos suyos al conjunto.

Entrada a la sala. Un muro de tela dividía el espacio en dos (diagonalmente). Se debía decidir a qué lado pasar
En la tela habían “ojales” por los cuales se podía pasar objetos de un lado a otro.
Dibujos sobre tablas de madera entintadas
Algunas piezas resultaron estar al alcance de los niños
Una figura tejida que se podía colocar sobre el cuerpo como un poncho
Still de video que se proyectaba de un lado del espacio. En él, dos personas “conversan” intuitivamente a través de mover objetos en un superficie. Hecho en colaboración con Laura Alderete

Creo que es importante decir que cuando elaboré este proyecto, necesitaba, por un lado, encontrar un espacio de descanso para mi mente  y por otro lado, crear y reforzar vínculos. 

Para descansar de preocupaciones y tristeza hice las figuras de papier mâché junto a mi papá, en Lima. Fueron días-mantras de tranquilidad artesanal en donde no fue relevante que las figuras quedaran “bien” sino que estuviéramos juntos. Lo menciono porque creo que los objetos terminaron siendo accesibles al público por esta razón. Si hubiese puesto énfasis en la factura de los objetos, incluso en el caso de que hubiese elegido una estética naif (ante la cual tengo mucha reserva), no habría funcionado igual, el estado de ánimo en el que me encontraba, me permitió soltar expectativas.

Fue muy importante haber trabajado en torno a la vida de mi amiga porque aunque esa dimensión narrativa estuvo muy presente (aunque no “expuesta” como información), trabajar sobre algo tan delicado como una vida me permitió entender un poco mejor cómo los artistas debemos hacernos responsables de lo que pensamos y compartimos. Fue tremendo presentarle el proyecto a mi amiga y dialogar a partir de sus reacciones. Me hace mucho sentido hacer arte para personas específicas lo que no excluye que éste a su vez sea objeto de una más amplia exposición ante un público mayor.

Por otro lado, la exposición estuvo enmarcada en el proyecto Lesson 0, del colectivo Azotea (Juan Canela y Ane Aguirre). En torno a la exposición se hicieron varias actividades de interacción con el proyecto. Aquí el link al mismo: 
Y a Pedagogías de Fricción (programa de mediación pedagógica de Lesson 0)
https://pedagogiesdefriccio.wordpress.com/
MMS blog de Fundación Miró:
http://mmsfundaciomiro.blogspot.mx/2015/03/institut-bellvitge-lespai-13.html

Gracias a Juan Canela y Ane Aguirre por la invitación, al equipo de la Fundación Miró, en especial al del Programa Educativo del museo que recibió con mucho entusiasmo la propuesta, al equipo de Pedagogías de Fricción, a Juande (artista y asistente de montaje), a mi papá, a Benjamín y amigos en España, a Laura Alderete y familia, a Oscar Garduño, Isabelle, Álvaro, Juan Pablo y Carlos (Paca), a 80M2 por las gestiones, a Pablo Pérez Palacios por las buenas decisiones, a Priscila por el diseño del poster!